La herencia legal representa la transmisión de la propiedad hereditaria bajo la ley, en la cantidad y orden determinados por la ley a las personas legalmente justificadas.

También se aplica en el caso o en la medida en que el difunto no ordenó en su testamento la sucesión de su patrimonio, o en caso de fallecimiento, o si su manifestación de voluntad no puede entrar en vigor, en su totalidad o parcialmente, así como en el caso en que el difunto dejó un testamento, pero éste no incluye disposiciones sobre la transmisión del patrimonio hereditario.

La herencia legal impone, en la misma medida,  efectuar los trámites legales a tiempo por los sucesores, especialmente en cuanto la aceptación dentro del plazo. Conforme al nuevo código civil, la aceptación de la herencia se hace dentro de un año desde la fecha de apertura del procedimiento de sucesión (a diferencia de la antigua reglamentación que preveía un período de tan sólo 6 meses).

Para que una persona tenga este derecho, dicha persona debe tener vocación hereditaria, legal o testamentaria. Por lo tanto, la vocación hereditaria es una condición para el derecho de herencia y tiene su base sea en la ley, o en el testamento del fallecido.

En cuanto a la capacidad hereditaria, le ofrecemos asesoramiento sobre cuestiones relacionadas con las personas vivas, desaparecidas, concebidas y no nacidas a la hora de apertura del procedimiento de sucesión.

También asesoramos sobre las sanciones jurídicas de indignidad, así como sobre la capacidad de sucesión, en la situación de las personas fallecidas y de las personas jurídicas.

Para gozar totalmente de sus derechos, le recomendamos que contacte con nosotros!

Nartea - 2020